jueves, 1 de septiembre de 2011

No lo sé.

Y ya no sé si he perdido las ganas de seguir, si lo que más me importaba ahora ya no me importa, si la fuerza de la mañana se ha escondido dentro de algún cajón maldecido.
Que la esperanza me falta y la ilusión ya es barata, que lo poco que sé me basta para decir que mi corazón necesita una mudanza.
No sé so reir o llorar, si intentarlo o dejarlo...
Tan solo sé que mi sonrisa es perezosa, que mis ojos no lo ven todo, que mi tacto es áspero, que mis oídos solo pueden escuchar susurros de dolor y que el que los emite es mi corazón.



Cada vez que te he visto marchar mi corazón se a roto en mil pedazos, pero ahora ni llora ni se lamenta. Tan solo está viendo que la vida no es tan puta si no estás a mi lado, que el Sol nunca deja de estar ahí aunque las nubes tapen ese hermoso brillo.
Se dice que el tiempo cambia las cosas, pero en realidad es uno mismo quien la cambia. El tiempo solo nos enseña como debemos hacerlo, nos hace ser más fuertes y el que se fija en los pequeños detalles consigue hacerse más sabio.
Yo seré una de esas personas que se sentará a mirar como el Sol le gana ese pulso a las nubes y que comienza a vivir una nueva vida, lejos del engaño y del dolor, cerca de la felicidad y la observación.


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